Mis problemas con los oídos…

Son muchas las consultas que llegan a la farmacia por molestias en el oído, además  este tipo de dolencias aumentan en época estival. Las causas que pueden provocar un proceso doloroso en el oído son muchas, pero aquí solo trataremos las más comunes.


De mayor a menor rango de peligrosidad diremos que las tres causas más comunes de consultas que nos llegan a la botica por un dolor de oídos son: Exceso de mucosidad, exceso de cerumen, entrada de agua (muy común en verano) e infecciones.

Exceso de mucosidad…

Aunque muchos no lo sepan, la acumulación de mocos no solo es responsable de fastidiarnos el día cuando estamos resfriados y tenemos alergias, el exceso de mucosidad y la dificultad para expulsarla hacen que los mocos se acumulen en zonas y por aumento de presión puedan provocar dolor, sobre todo en la zona del oído, cavidad nasal y la cabeza. ¿Qué hacer en estos casos? Si se descartan infecciones y complicaciones que pueden darse en casos más severos, combatiremos el dolor con un analgésico (paracetamol, metamizol…) y aún mejor si es antiinflamatorio (ibuprofeno, ácido acetilsalicílico…). Además, incluiremos un mucolítico (acetilcisteína, ambroxol…) y lavados nasales para favorecer la expulsión de la mucosidad.

Cerumen…

El exceso de cerumen además de picores puede provocar molestias, dolor e incluso ser un foco de infección. Hay personas que producen más cerumen y en estas es vital llevar una minuciosa higiene con preparados de solución salina diseñados con este fin como Audispray por ejemplo.

Cuando el cerumen forma un depósito sólido tendremos que recurrir a medicamentos (Anticerumen liade, Otocerum…) que ayuden a disolverlo, hay caso en los que se tiene que hacer una extracción mecánica, esto lo realizará un médico previo tratamiento para ablandarlo con los medicamentos anteriormente mencionados.

Agua…

En muchas ocasiones, sobre todo en piscinas o baños en la playa se queda agua en el interior del oído y no podemos expulsarla, muchas veces esa acumulación se ve facilitada por la presencia de cerumen en el interior del oído.

¿Cómo expulsarla?

Si volver a zambullirnos en el agua y agitar la cabeza al salir o bien saltar a patita coja con el oído afectado apuntando hacia el suelo no ha funcionado, podemos aplicar una solución salina en spray del tipo Audispray. Si esto no funciona o si notamos molestias acudiremos enseguida al centro de salud para descartar infecciones u otras causas que puedan provocar esa sensación de taponamiento.

Infección…

Ante el más mínimo indicio de que tengamos infección en el oído, tenemos que acudir al centro de salud, donde el médico con un otoscopio nos observará la cavidad afectada en busca de cualquier foco infeccioso. Es muy importante no aplicar gotas sin que sean prescritas por un facultativo, ya que podría ser contraproducente en aquellos casos que exista perforación o lesión del tímpano. Normalmente estos casos son tratados con antiinflamatorios para combatir el dolor, y preparados óticos que van desde antibióticos y antiinfecciosos a combinaciones de antibióticos y corticoides que combinarían la acción antimicrobiana y antiinflamatoria del corticoide.

Pero mucho cuidado, el oído es un órgano muy delicado, de estructura muy compleja y una mala decisión puede ser nefasta, así que no olvides acudir a tu farmacia ante la más mínima molestia.

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