La presión intraocular, vigílala.

Tener un control de la presión intraocular es muy importante para preservar tu salud visual. Cuando trabajas detrás de un mostrador de una Farmacia eres consciente de la cantidad tan elevada de pacientes que tienen valores altos de presión intraocular, y no sólo eso, hay muchos fármacos que pueden provocarte valores elevados. Los valores normales de prensión intraocular están comprendidos entre 11 y 21 mmHg, un valor superior es el principal factor de riesgo de padecer Glaucoma.


El Glaucoma es un conjunto de  lesiones que pueden afectar el nervio óptico, y este es el encargado de transmitir los impulsos visuales al cerebro. Si su causa no es tratada puede desembocar en pérdida de visión y ceguera. De hecho, el glaucoma es la principal causa de pérdida de visión a nivel mundial, comprenderás con este dato la importancia de controlar tu presión intraocular y esto puedes hacerlo perdiendo  unos minutos en cualquier óptica.

No todos los casos de presión por encima de 21 mmHg desembocan en glaucoma, existen problemas de hipertensión ocular que no dañan el nervio óptico, aún así es conveniente tratarlos, además es importante resaltar que existen tratamientos efectivos y cirugía en los casos que se requiera para controlar estos valores de presión, que como hemos comentado no son la única causa de provocar una lesión del nervio óptico, pero si es el principal factor de riesgo.

El glaucoma con más prevalencia es el glaucoma de ángulo abierto, y su principal problema es que hasta las fases tardías es asintomático, con lo que su detección precoz, tan vital para su evolución se dificulta. Los principales factores de riesgo son la edad, la raza, teniendo la raza negra mayor prevalencia, la presión intraocular y factores genéticos principalmente.  Este tipo de glaucoma se caracteriza por un aumento de presión lento, progresivo que va provocando un atrofiamiento  del nervio óptico. A la larga esta atrofia va generando puntos de pérdida de visión, primero afecta a la visión periférica y posteriormente a la visión central. Insisto, las revisiones periódicas son la mejor medida preventiva, sobre todo en aquellos casos de antecedentes familiares.

Otro tipo de glaucoma es el glaucoma de ángulo cerrado o por cierre angular. En este caso, el humor acuoso que es un líquido que se produce en la parte posterior del iris y fluye entre unos canales entre el iris y la córnea, por un bloqueo angular no fluye correctamente, queda bloqueado y provoca un aumento de presión dentro del ojo.

En ambos casos como he comentado antes, existen tratamientos con betabloqueantes del tipo timolol y otros hipotensores oculares eficaces del tipo bimatoprost, latanoprost o brimonidina. Aunque me repito, lo mejor para un buen pronóstico y parar la progresión del glaucoma es la detección precoz.

Existen otros tipos de glaucomas son el congénito (en bebés al nacer) o secundarios o inducidos por lesiones, fármacos u otras patologías como la diabetes.

Por último comentar que existen muchos fármacos que pueden afectar la presión intraocular, así que siempre consultar con el médico o farmacéutico en el caso que tengáis este problema siempre que vayáis a adquirir un medicamento. En breve lanzaremos un post con los fármacos de uso más habitual que puedan alterar los valores de presión intraocular.

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