Los Acúfenos… Un zumbido muy molesto…

Hoy vamos a hablar de ruido, y no del que produce el reggaetón, sino más bien de una dolencia que padecen más de 4 millones de españoles, los acúfenos. De hecho, hasta el mismo Santiago Segura en una entrevista que hace para la Razón, lo describe como algo que le impide saber lo que es sentir el silencio absoluto.


En esta entrevista, el actor y director comenta que la primera vez que padeció de acúfenos, se despertó a las cinco de la mañana debido a la sensación de un pitido o zumbido de intensidad tal que le llevó a deambular por toda la casa en busca de una causa externa durante un tiempo, hasta que se dio cuenta que era el mismo el que tenía el problema.

He encontrado varias definiciones al respecto, como conclusión, comentar que los tinnitus o acúfenos se conocen como la percepción de ruidos sin que exista una fuente externa. Estos, o se pueden padecer de forma intermitente, o incluso llegar a cronificarse y variar de intensidad, pudiendo incluso afectar a ambos oídos en los casos más severos.

Comentar que a pesar de lo que molesta, en la inmensa mayoría de los casos aprox el  90%, por suerte lo perciben solo como una leve molestia. También comentar quehay estudios que confirman que más del 70% de los pacientes afectados por acúfenos, mejoran bastante o incluso curan con el tiempo.

Como peros, comentar que hay aproximadamente un 5-10% (según algunas fuentes consultadas) de afectados que lo padecen en su forma más severa, pudiendo ser causa de pérdida de sueño, de concentración, alteración emocional y causa incluso de inhabilitación profesional.

Las principales causas…

  • Edad: El riesgo de padecer acúfenos aumenta con la edad, la mayoría de casos se dan en personas a partir de 40-45 años Aunque hay estudios que establecen que más del 5% de niños, lo han sufrido de forma puntual al menos una vez.
  • Daños del oído interno: Provocados por la edad, como es el caso de la otoesclerosis o rigidez de los huesecillos del oído medio, sordera súbita… también por la exposición a ruidos fuertes o estridentes…
  • Infecciones: Tanto a nivel auditivo, como a nivel respiratorio pueden ser causa de padecer acúfenos.
  • Tapones de cera.
  • Consumo y abuso de tóxicos y/ sustancias excitantes: Como el alcohol y el tabaco e incluso del abuso de café.
  • Medicamentos: Existe un amplio grupo de medicamentos susceptibles de producir acúfenos como reacción adversa a su uso, ojo, con esto no quiero decir que su consumo sea una causa evidente de padecer este síntoma, pero si un factor de riesgo a tener en cuenta. Estos medicamentos son: Antiinflamatorios (AINEs como el ácido acetilsalicílico), antibióticos (aminoglucósidos, cloranfenicol, eritromicina, tetraciclina, vancomicina), quimioterápicos (metotrexato), diuréticos del asa (furosemida) y otros como la quinina o los antidepresivos heterocíclicos…
  • Neurológicas: Heridas en la zona de la cabeza de diversa consideración, tumores, esclerosis múltiple…
  • Otras causas: Enfermedades como la diabetes, alteraciones cardiovasculares, hiper o hipotiroidismo, además de otras patologías, pueden ser también causa de padecer acúfenos, pero me he limitado a exponer las que he considerado más relevantes.

¿Qué debemos hacer ante la sospecha de estos molestos zumbidos?

Uno de los principales hándicaps que nos encontramos ante un problema de acúfenos, es que por el momento, no se ha podido establecer un tratamiento efectivo de primera elección, aunque si hay casos que si se han tratado de forma satisfactoria. Aún así, ante el menor indicio de padecer estos zumbidos, lo primero que debemos hacer es ir al médico, para que proceda a su diagnóstico y tratamiento.

Entre los medicamentos utilizados en el tratamiento de acúfenos, destacan: Vasodilatadores, antiepilépticos, anestésicos locales, antiarrítmicos, algunas benzodiacepinas y algunos antidepresivos.

Existen también algunas recomendaciones descritas por la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria, que pueden facilitar las tareas domésticas y ayudar en cierta medida a paliar estos síntomas, dado la dificultad de tratamiento que presentan, pueden servir de gran ayuda:

  • Evitar la exposición a ruidos intensos, de hecho podrías llevar a mano unos tapones o auriculares para colocártelos cada vez que te expongas.
  • Evita los medicamentos que puedan ser factor de riesgo de padecer acúfenos.
  • Hacer ejercicio físico moderado de forma regular, eso sí, sin llegar a fatigarse.
  • Intenta dormir 8 horas al día.
  • Evita sustancias estimulantes como el café, el té, cola o tabaco.
  • ¿Eres hipertenso? Sigue a rajatabla las recomendaciones de tu médico, controla tu dieta, sigue tu pauta de medicación e intenta tener controlados al máximo tus valores de presión arterial.
  • ¿Padeces de pérdida de audición? Hay casos en los que una sordera, por leve que sea, puede ser causa de padecer acúfenos. El poner en estos casos un audífono, además de permitir oír con más claridad, puede corregir estos síntomas, ponte en manos de expertos.
  • Existe también recomendaciones como hacer ejercicios de concentración y/o relajación.
  • ¿Te cuesta conciliar el sueño? Una opción es dejar una fuente de ruido que haga que estés más distraído a los ruidos que padeces. La tele, la radio, algo de música a bajo volumen e incluso el tic tac de un despertador.
  • Existe lo que se conoce como emisores de ruido blanco, un ruido blanco es similar al de una radio mal sintonizada que pueden también ayudar, de hecho hay casos que han mejorado e incluso desaparecido con el uso de estos aparatos.

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Autor

Lalo Gastalver

Farmacéutico Comunitario

Lalo Gastalver es Licenciado en Farmacia y Máster en Marketing Farmacéutico. Mi inquietud por el mundo de la Farmacia me viene desde muy pequeño, mi padre Fernando y mi abuelo Jaime dedicaron su vida a esta bella profesión que llevo desarrollando desde el año 2003 en Fuengirola Málaga. Mi madre me dice que no soy farmacéutico, que soy Boticario como lo fue mi padre. Ahora os preguntaréis ¿Qué diferencia hay? Pues muchas, me encanta escuchar a los pacientes, resolver todas sus dudas, charlar con esos abuelos que te buscan más por conversar un rato que por la dispensación en sí, ayudar a dejar de fumar, a adelgazar y a todo lo que mi formación me permita.

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