Lo que debes saber sobre… Zaldiar

No todos tenemos la resistencia de RAMBO, ¿Lo recuerdas? un gachón que se curaba las heridas con fuego e hierro fundido. Así que como la mayoría de los mortales, ha tenido que recurrir en algún momento de su vida al uso de analgésicos, en este post, me gustaría hacer hincapié en porqué este analgésico, el Zaldiar con tramadol nunca debe ser tratado como el clásico analgésico de uso doméstico que pueda estar presente en el botiquín de la mayoría de las casas, y nunca tomarlo tan alegremente para cualquier dolor ocasional que surja… Recuerda… Nunca… Nunca… Además en medicadoo siempre estaremos en contra de la automedicación.


¿Qué es el Zaldiar?

Zaldiar es un medicamento que combina la acción analgésica del Paracetamol y del Tramadol. ¿Es antiinflamatorio? Lo comento, porque esta pregunta me la han hecho muchas veces en la farmacia, y la respuesta es NO. El Zaldiar es un medicamento con acción principalmente analgésica, y digo principal, porque el paracetamol, también tiene acción antipirética (antitérmica), pero no es la finalidad de este medicamento, ya que para esto hay otros medicamentos más adecuados.

No te automediques ni se lo recomiendes al vecino…

Lo primero que gustaría comentar, es que Zaldiar es un medicamento que requiere prescripción médica, y uno de sus principios activos es el Tramadol, un analgésico opioide ya de potencia intermedia. Así que en este caso, aún con más motivo, nunca puede ser recomendado libremente al vecino, como el que le da un Gelocatil o una Aspirina o un Ibuprofeno. Así que mucho cuidado con esto de “te voy a dar una pastillita para el dolor que me ha mandado el médico que me va estupendamente…” De hecho, como Farmacéutico, siempre estoy en contra de la automedicación, y con este artículo, quiero recalcar aún más si se puede este concepto de STOP AUTOMEDICACIÓN para este medicamento, ya que no estamos hablando del clásico analgésico que encontramos en los botiquines habituales de uso doméstico.

Unas nociones sobre el tramadol…

El Tramadol es un analgésico opioide, y como tal, aunque en menor medida que otros de mayor potencia, puede inducir a reacciones adversas típicas de estos fármacos como son la dependencia, depresión respiratoria, sedación, irritabilidad… Aún así, presenta una buena acción analgésica, y se prescribe sobre todo en casos de dolor intenso, o bien dolor moderado en aquellos pacientes que no toleran bien los AINES, ya que entre otras cosas, no presenta la gastroagresividad típica de este grupo de medicamentos.

La OMS lo incluye al Tramadol en el peldaño 2 en la escalera del dolor, para que os hagáis una idea, os voy a comentar brevemente en qué consiste esta escalera:

  • Primer Escalón:

Paracetamol, metamizol…AINES (donde incluye al ibuprofeno, dexquetoprofeno, naproxeno, diclofenaco…)

  • Segundo escalón:

Opioides débiles o moderados (codeína, tramadol…)

  • Tercer escalón:

Opioides potentes (Morfina, fentanilo, oxicodona, buprenorfina…)

Para que os hagáis una idea de su acción analgésica, el Tramadol está por encima de los analgésicos convencionales, entendiendo por estos los clásicos como Nolotil, Termalgin, Gelocatil, Espidifen, Enantyum, Antalgin… También comentar que tanto el segundo escalón, como el tercero, se incluirían aquellos medicamentos que combinan los principios activos citados con analgésicos del primer escalón. Así que creo que queda claro que Zaldiar (paracetamol + tramadol) estaría ya en el segundo escalón.

Es cierto que esta escalera, ha sufrido algunas modificaciones leves debido a la introducción en terapéutica de técnicas de intervención en el tratamiento del dolor, otros medicamentos como los usados en el tratamiento del dolor neuropático… Pero el Tramadol, siempre quedará en el segundo peldaño situado por encima de los analgésicos convencionales.

Continuamos con zaldiar…

Zaldiar solo puede ser usado en pacientes mayores de 12 años y como he comentado, está indicado en el tratamiento sintomático del dolor de intensidad de moderada a intensa siempre que su médico crea conveniente el uso de Tramadol.

¿Cómo se toma?

Zaldiar es un medicamento que requiere una recomendación posológica por parte del médico específica para cada situación, ya que lo suyo es tomar la menor cantidad posible el menor tiempo posible. La ingesta máxima recomendada es de 8 comprimidos cada 24 horas. Y la dosis de inicio suele ser de 2 comprimidos iniciales, con un intervalo de al menos 6 horas.

¿Vas a dejar el tratamiento?

Zaldiar, aunque en menor medida que otros fármacos que contienen opiáceos en su composición, puede generar cierta dependencia en tratamientos prolongados, así que el médico valorará si es necesaria o no la retirada gradual del mismo para evitarlas.

¿Vas a conducir?

Es importante que antes de ponerte al volante o en manos de máquinas u otros vehículos, sepas como reaccionas a este medicamento, ya que entre sus reacciones adversas están los mareos, la visión borrosa y la somnolencia.

¿Has olvidado tu dosis?

Puede que el dolor aparezca con más rapidez, aún así, continúa tomándolo como de costumbre y no dupliques nunca la dosis. De hecho, si tomas más dosis de la recomendada, ya sea por descuido o por desconocimiento, debes acudir a tu médico ante el riesgo de aparición de reacciones adversas, aunque en ese momento te encuentres bien, ya que algunas, como el daño hepático, presenta síntomas que pueden aparecer forma tardía.

Efectos adversos más frecuentes:

Nauseas, mareos, somnolencia, vómitos, estreñimiento, diarrea, dolor de cabeza, agitación, confusión, sudoración…

Recuerda que puedes seguirnos también a través de nuestras Redes Sociales:FacebookTwitter e Instagram

Si tienes dudas… puedes hacernos cualquier consulta sobre este u otro tema  😉 y si este artículo te ha parecido interesante, compártelo a través de tus Redes Sociales.

Autor

Lalo Gastalver

Farmacéutico Comunitario

Lalo Gastalver es Licenciado en Farmacia y Máster en Marketing Farmacéutico. Mi inquietud por el mundo de la Farmacia me viene desde muy pequeño, mi padre Fernando y mi abuelo Jaime dedicaron su vida a esta bella profesión que llevo desarrollando desde el año 2003 en Fuengirola Málaga. Mi madre me dice que no soy farmacéutico, que soy Boticario como lo fue mi padre. Ahora os preguntaréis ¿Qué diferencia hay? Pues muchas, me encanta escuchar a los pacientes, resolver todas sus dudas, charlar con esos abuelos que te buscan más por conversar un rato que por la dispensación en sí, ayudar a dejar de fumar, a adelgazar y a todo lo que mi formación me permita.