¿Qué narices está pasando con la Homeopatía…?

En el sector de la salud, la homeopatía cuenta tanto con partidarios, como con detractores, como casi todo en esta vida. El problema que nos encontramos en este sentido, es que con algo tan serio como la salud, no vale en mero hecho de un sí o un no, o un me gusta o un no me gusta, o un creo o no creo. El caso es que la homeopatía, basa sus postulados en experiencias sin un fundamento científico de que algo funciona en el remedio de una enfermedad, algo en este sector no es suficiente, se queda corto, haciéndose indispensable aportar algo más, hecho por el cual la homeopatía ha sufrido multitud de críticas en los últimos años.


Cuando parecía que la cuerda no podía tensarse más, se ha publicado una Resolución en el Boletín Oficial del Estado, informando que los productos homeopáticos que quieran comercializarse como medicamentos, deben someterse a un proceso de autorización y registro, al igual que todo medicamento de uso humano fabricado Industrialmente y dispensado en Oficina de farmacia. Así los que no lo hagan, quedarán excluidos como medicamento y estará prohibido que se comercialicen como tales. Un inciso, a día de hoy, aunque existan productos homeopáticos de venta exclusiva en farmacias y con el mismo IVA que los medicamentos, no hay ninguno que esté registrado como medicamento homeopático en nuestro país.

Una opinión personal…

Más lejos de querer opinar si estoy en contra o a favor de la homeopatía, o si creo que funciona o no , o si la recomiendo o no,  lo que si veo es más de un problema  en este limbo o vacío legal. A mí, uno de las cosas que más me preocupa es que en ocasiones detecto recetas  en mi trabajo recomendando este tipo de productos homeopáticos, por parte de personal no médico, es decir, alguien que no ha estudiado medicina está diagnosticando y prescribiendo un tratamiento para curar determinados problemas de salud, algo para mí muy serio y preocupante.

Autorización de un medicamento… Una tarea complicada…

La medicina tradicional, científicamente conocida como alopatía, es decir los medicamentos que todos conocemos como tales como el ibuprofeno, el paracetamol, enalapril… sufren unos rigurosos procesos de investigación, ensayos y revisiones y controles tras su comercialización, os la resumo:

  1. Etapa de investigación básica.

Esta etapa implica procesos como la identificación de candidatos, su síntesis, caracterización, rastreo y pruebas de eficacia terapéutica. No es fácil y requiere unos gastos en inversión muy elevados, de hecho por cada 10.000 moléculas en la etapa de investigación básica sólo 250 entrarán en la siguiente etapa de investigación preclínica.

  1. Estudios preclínicos.

Esto implica estudios en animales de laboratorios con las moléculas candidato que han superado la etapa de investigación básica. En resumidas cuentas diremos que el objetivo de esta fase, es conocer los efectos del medicamento a distintas dosis en diferentes órganos y sistemas, así como su distribución y eliminación por el organismo.

El periodo de tiempo que se da en el transcurso de estas dos etapas es de una media de 6 años… Casi nada.

  1. Ensayos clínicos.

Estos ensayos suelen durar de 1 a 4 años, y son los estudios donde se va a determinar el perfil de seguridad y eficacia del medicamento en personas. Constan normalmente de tres fases donde se comienza en la primera con pocos individuos sanos y a dosis bajas para terminar con un grupo elevado de pacientes sanos y no sanos, comparando su eficacia con otros medicamentos utilizados para tratar la misma dolencia y con placebos.

  1. Autorización.

Ojo a esto, ningún medicamento puede comercializarse en España sin la autorización previa de la AEMPS o de la Comisión Europea. La autorización de comercialización se concede en base a criterios científicos sobre la calidad, la seguridad y la eficacia del medicamento de que se trate, existiendo cuatro procedimientos diferentes para conseguirlo que son el nacional, el centralizado, el descentralizado y el de reconocimiento mutuo, en los que hoy no voy a entrar.

  1. Vigilancia continua poscomercialización.

Una vez autorizado y comercializado un medicamento, la AEMPS continúa garantizando la calidad, seguridad, eficacia y correcta información de los medicamentos a través de los sistemas de farmacovigilancia, las inspecciones, los controles de calidad y la lucha contra los medicamentos ilegales y falsificados.

Como veis, los medicamentos no homeopáticos tienen que seguir unos caminos muy costos y tardíos para que puedan ser comercializados como tales.

¿Entonces qué ha pasado con los “medicamentos” homeopáticos…?

Según mis conclusiones tras leer lo publicado en el Boletín Oficial del Estado a fecha Martes 30 de octubre de 2018 y resumiendo, que esto es muy extenso, es que para que un medicamento homeopático sea considerado como tal, la AEMPS requiere que se haya adecuado a unas exigencias establecidas en el RD 1345/2007 solicitando para esto su correspondiente autorización de comercialización que garanticen su seguridad y eficacia. Los que no presenten dicha solicitud de autorización,  tendrán que ser retirados de su comercialización como tales, y los que sí, tendrán que demostrarlo.

En abril de este año 2018, según queda reflejado en el BOE,  se abre el plazo para aquellos laboratorios que quieran regular sus productos homeopáticos a medicamentos homeopáticos, para esto deben  inscribirse en una lista donde se les da a los laboratorios tres meses de plazo para hacerlo.

A fecha de 30 de octubre de 2018, aproximadamente seis meses después es cuando se publica dicha lista que ha causado tanto revuelo. De todos los productos que hasta ahora se venden en farmacias como “medicina homeopática”, tan solo 2008 han sido inscritos para que puedan ser autorizados en nuestro país como medicamentos homeopáticos. Lo más irritante, es que de estos 2800 productos, la mayoría, 1996 solicitan la inscripción como medicamento homeopático sin indicación terapéutica… Sirvan o no, la verdad que serio no suena.

Ya solo quedamos a la espera de que estos laboratorios aporten la documentación que la AEMPS les solicite y esta sea la que decida en última instancia si pueden ser dispensados y prescritos como medicamentos homeopáticos o prohibirse directamente su comercialización como tales.

Lo que no me queda claro es que si podrán seguir comercializándose o no por otros cauces y sin fines terapéuticos especificados en sus envases.

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Autor

Lalo Gastalver

Farmacéutico Comunitario

Lalo Gastalver es Licenciado en Farmacia y Máster en Marketing Farmacéutico. Mi inquietud por el mundo de la Farmacia me viene desde muy pequeño, mi padre Fernando y mi abuelo Jaime dedicaron su vida a esta bella profesión que llevo desarrollando desde el año 2003 en Fuengirola Málaga. Mi madre me dice que no soy farmacéutico, que soy Boticario como lo fue mi padre. Ahora os preguntaréis ¿Qué diferencia hay? Pues muchas, me encanta escuchar a los pacientes, resolver todas sus dudas, charlar con esos abuelos que te buscan más por conversar un rato que por la dispensación en sí, ayudar a dejar de fumar, a adelgazar y a todo lo que mi formación me permita.

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