Lo que debes saber sobre… un protector solar

A la hora de elegir un protector solar tenemos que tener en cuenta varios detalles… y quizás muchas veces no se tiene muy claro que son todas esos componentes, números, símbolos y palabras que encuentras en el envase.


Seguro que ya has leído los tres post anteriores de nuestra serie de artículos que se encuentran englobados dentro de nuestra categoría de PROTECCIÓN SOLAR… y seguro que tienes claro las consecuencias de tomar el sol “a lo loco”, que es eso de que tu piel tiene memoria y cual es tu fototipo.

Conocer todo esto es fundamental, pero también lo es el tener claro que significa toda esa simbología que aparece en el envase de una crema solar,  ya que nos va a ayudar a elegir el protector solar que sea más conveniente para nosotros y nuestra familia.

Lo primero es lo primero… ¿Qué es un Protector Solar… y para qué sirve?

Los protectores solares son productos cosméticos que cuentan en su composición con unas sustancias llamadas filtros solares que tienen la capacidad de absorber, reflejar o dispersar fotones de la región UV e IR (cada vez más fotoprotectores cuentan con esta cualidad), y por tanto evitan la penetración cutánea de éstos e impidiendo así el daño que puede llegar a causar estos tipos de radiaciones en nuestra piel.

¿Porqué protegen los protectores solares?

Ya os lo hemos contado… la capacidad para absorber, reflejar o dispersar fotones de la región UV e IR se los proporciona los llamados Filtros Solares… Un protector solar combina diversos tipos de estos filtros solares en función del nivel de protección, del tipo de radiación frente a la que protege, o dependiendo de para quien sea el protector (infantil, adulto, piel sensible…)

Estos filtros solares los podemos clasificar en 4 tipos diferentes:

  • Filtros Químicos: Son compuestos químicos que básicamente funcionan absorbiendo radiación UV (dañina) que posteriormente será transformada en otro tipo de radiación inocua para nuestra piel. Estos filtros químicos protegen tanto frente a la radiación UV-B como UV-A, absorbiendo este tipo de radiación y transformandola en otro tipo que no sea dañina para nuestra piel.

No se recomienda su aplicación en pieles atópicas, intolerantes, o en pieles agredidas con quemaduras, cicatrices recientes, quemaduras… ¿Por qué? Para ejercer su acción se degradan o transforman en otras sustancias que pueden dar lugar a problemas de alergia o fotosensibilidad

Necesitan cierto tiempo para ejercer su acción ¿cuánto?Esta es la razón por la que la recomendación en el uso de protectores solares sea la de aplicarlos al menos 25-30 minutos antes de la exposición solar. En la actualidad existe algún estudio que disminuye en mucho ese tiempo, pero como te cuento, las recomendaciones de los expertos sigue siendo la de respetar los tiempos.

Son los filtros más usados, ya que son los más numerosos y además los que tienen una mayor cosmeticidad.

  • Filtros Físicos o también llamado Minerales: Este tipo de filtros protege frente a todo tipo de radiaciones solares dañinas: UV-A, UV-B e IR-A, pero en este caso lo hacen a modo de escudo… reflejando y dispersando estas radiaciones. Es decir con un protector a base de filtros minerales lo que hacemos es colocar una capa “física” que directamente actúa a modo de barrera e impide que esas radiaciones incidan en nuestra piel

La principal ventaja con la que cuentan, es que no se absorben por lo que son tolerados para todo tipo de pieles… y son los adecuados para niños o para pieles “problematicas”. La principal desventaja que tenían es que eran muy poco cosméticos, algo que actualmente se ha solucionado con el uso de estos filtros micronizados, que son los llamados filtros físicos nano.

Como no puede ser de otra manera, estos filtros nano (filtros físicos micronizados, es decir, pulverizados hasta tener un tamaño muy, muy, muy pequeño) también han estado rodeados de cierta polémica sobre su seguridad. Y como casi siempre, los expertos concluyen que son productos seguros y por eso los vas a encontrar en muchos protectores solares: pediátricos y aquellos formulados para pieles sensibles o reactivas.

Siempre que veas un protector solar con la leyenda “mineral” es que esta formulado solo a base de estos filtros solares físicos. En otras muchas ocasiones, como en las formulas pediátricas, se combinan filtros físicos con químicos, organominerales y biológicos.

  • Filtros Organominerales: Estos son una especie de híbrido… ya que actúan como los dos anteriores, es decir absorbiendo y transformando la radiación y también reflejándola. Además cuentan con otra ventaja más… y es que no cuentan con los problemas de alergias o de fotosensibilidad que producen los filtros químicos.
  • Filtros Biológicos: Este tipo de filtro no actúan sobre la radiación, por lo que no influyen en el FPS, es decir no van a absorber ningún tipo de radiación. ¿Entonces?  Estos filtros biológicos son antioxidantes que van a actuar evitando la formación o “inactivando” los radicales libres que son producidos por la radiación UV o IR.

Todos estos filtros solares los encontraras en el INCI del envase del protector solar… ¿el INCI? Este Inci corresponde a las siglas en ingles International Nomenclature Cosmetic Ingredient, que traducido quiere decirNomenclatura Internacional de Ingredientes de Cosméticos. Y como curiosidad os diremos que los ingredientes no aparecen enumerados de manera caprichosa, aparecen ordenados por concentración o proporción dentro de la formula, así el primer ingrediente es el que se encuentra en mayor cantidad y el ultimo es el que se encuentra en menor cantidad.

¿Qué es y qué nos indica el SPF en un protector solar?

El SPF o FPS, es la característica más visible del protector solar… es el famoso número que observamos en el envase, el 50, 30 ó 15…

Este SPF nos indica el número de veces que protector solar es capaz de aumentar la capacidad de defensa de nuestra piel frente al eritema o enrojecimiento que sucede previo a la quemadura, por lo tanto el valor que indica ese FPS… solo hace referencia al índice de protección frente a la Radiación UV-B

El SPF de un protector solar nos indica la protección que nos ofrece frente a la rad. UV_B, responsable de la quemadura Clic para tuitear

A efectos prácticos significa que si un individuo es capaz de permanecer el primer día de exposición 10 minutos bajo el sol sin quemarse, con un fotoprotector de FPS 25, esa protección natural se multiplicaría por 25 veces superior…todo esto, claro en las situaciones ideales, es decir aplicando la cantidad correcta de producto y con la antelación necesaria.

Estos valores se establecen según el método de la COLIPA, de tal manera que los SPF se clasifican como:

  • Protección baja: 6-10
  • Protección media: 15-25
  • Protección alta: 30-50
  • Protección muy alta: 50+

A la hora de elegir un protector solar con una determinado FPS tendremos que tener en cuenta el Fototipo de la persona… así a menor Fototipo es necesario aplicar un protector con mayor FPS.

¿Qué significa las siglas UVA dentro de un circulo?

Ya os hemos contado que los rayos UV-A son los responsables del fotoenvejecimiento: arrugas, manchas… y en último término cáncer de piel… por lo que resulta imprescindible que nuestro protector solar nos proteja convenientemente frente a esta radiación UV-A.

Para saber si una crema solar sigue las recomendaciones de la Unión Europea en cuanto a la protección frente a radiación UV-A es necesario que en el envase aparezcan las siglas UVA dentro de un círculo.

Para esto se le realiza al protector solar el “Ensayo de oscurecimiento pigmentario persistente aplicado por la industria japonesa y modificado por la Agence française de sécurité sanitaire des produits de santé – Afssaps” Si se cumple este ensayo quiere decir que la protección es la adecuada y por tanto la proporción UVA es mayor o igual a 1/3 del factor de protección UVB.

¿Los protectores solares tienen fecha de caducidad?

Bien, en el caso de los cosméticos, y según normativa europea, la fecha de caducidad aparece en el etiquetado si es menor de 30 meses… es decir, que si no aparece la caducidad es mayor de esos 2 años y medio.

Ahora bien, si abrimos el envase la cosa cambia… Esto nos lo preguntan mucho… ¿me vale el protector solar del año pasado? Para saberlo nos tenemos que fijar en el Valor de PAO… acronimo de Period After Opening. Nos va a indicar el periodo de tiempo que puedes usar el fotoprotector después de haberlo abierto, y que en el caso de los fotoprotectores oscila entre 6-12 meses.

El Valor de PAO nos va a indicar el periodo de tiempo que puedes usar el fotoprotector después de haberlo abierto Clic para tuitear

Búscalo en tu envase… se representa con la forma de un bote de crema abierto, dentro aparece un número seguido con una M.

¿El fotoprotector se va con el agua?

Pues debes fijarte en tu envase y buscar si pertenece a alguno de estas dos categorías:

  • Water-resistant: cuando el fotoprotector no ha perdido la capacidad protectora (su FPS) después de 40 minutos de permanencia continuada dentro del agua.
  • Waterproof: cuando el fotoprotector no ha perdido la capacidad protectora (su FPS) después de 80 minutos de permanencia continuada dentro del agua.

Con todo este rollo que os hemos soltado esperamos que cuando compréis un protector solar tengas un poco más claro lo que te estas llevando… y elijas el correcto… o mejor… pregunta a tu farmacéutico.

No juegues ni con tu salud ni con la de los tuyos. Y recuerda que la exposición al sol sin precaución y sin protección desde las edades más tempranas, está íntimamente relacionada con el cáncer de piel, además de otras lesiones…Es vital que nos protejamos nosotros y a nuestros hijos utilizando fotoprotectores y evidentemente aplicando el sentido común… y no olvides seguirnos en nuestro blog y a través de este hastag:

#farmaconsejosolar

Recuerda que puedes seguirnos también a través de nuestras Redes Sociales: FacebookTwitter e Instagram.

Si tienes dudas… puedes hacernos cualquier consulta sobre este u otro tema y si este artículo te ha parecido interesante, compártelo a través de tus Redes Sociales.

Autor

Pablo García

Farmacéutico Comunitario

Pablo García es Licenciado en Farmacia por la Universidad de Granada y Master en Marketing Farmacéutico. Apasionado del consejo farmacéutico desde hace más de 14 años ejerzo de farmacéutico comunitario. La misión de Medicadoo es difundir, explicar, dar a conocer… todo lo que un usuario puede encontrar en una farmacia… enmarcado en nuestra principal razón de ser… el consejo farmacéutico.

Dejar un comentario

Tu email no será publicado. Campos requeridos *

*