¿Sabes realmente para qué sirven los antibióticos? Te lo explicamos…

Sinceramente, en los muchos años que llevo ejerciendo como farmacéutico he escuchado más de una vez la frase… Por favor, dame un antibiótico que me cure esto que tengo, y es que ya bien entrados en el siglo XXI, y sigue habiendo muchos pacientes que siguen creyendo que los antibióticos los curan todo.


Antes de nada decir que el antibiótico sólo debe ser prescrito por el médico, y que no es un remedio milagroso que cura cualquier enfermedad. La mayoría de las infecciones, descartando evidentemente las producidas por parásitos, son causadas por tres agentes etiológicos diferentes: Virus, hongos y bacterias, así que vamos a tratar de hablar de las diferencias entre ellas y los ejemplos más comunes con los que nos encontramos en el día a día en una botica. Espero que así vayamos saliendo de dudas.

El antibiótico sólo debe ser prescrito por el médico, y que no es un remedio milagroso que cura cualquier enfermedad. Clic para tuitear

. Infecciones más comunes causadas por virus

  • Resfriado común:

Son causadas normalmente por rinovirus o coronavirus y afectan a las vías respiratorias  altas. Pueden padecerlo personas de cualquier grupo de edad y es altamente contagioso. No suelen darse episodios graves salvo en pacientes inmunodeprimidos. La sintomatología más común en resfriados es rinitis, congestión nasal, mucosidad, tos y fiebre en algunos casos. Hay que destacar que no es efectivo el uso de antibióticos para curar los resfriados, no sirve para nada. El único tratamiento efectivo para el resfriado, son medidas para combatir los síntomas, reposo y mucha paciencia, ya que de tres a siete días no te los quita nadie hagas lo que hagas.

 

Como he comentado para el resfriado la única solución es reposo, cuidarse y paliar los síntomas con algún antigripal. Estos medicamentos, normalmente combinan analgésico y antipirético para malestar, dolor y fiebre, antihistamínico para síntomas de tipo alérgico como rinitis, lagrimeo y descongestivo para mejorar la dificultad al respirar. Algunos antigripales llevan vitamina C para fortalecer  las defensas y antitusivo en su composición, útil en aquellos casos que el resfriado curse con tos seca. En los casos que el resfriado curse con mucosidad o tos con expectoración podemos acompañar este pequeño coctel de un mucolítico, siempre sin antitusivo.

Otro de los síntomas típicos que acompañan nuestros resfriados en multitud de ocasiones es el dolor de garganta, que en casos leves podremos alternar ibuprofeno para el dolor e inflamación y bucofaríngeos, que son pastillas para chupar que combinan normalmente algún anestésico local para el dolor y algún antiséptico para infecciones leves.

  • Gripe:

¿Qué decir de la famosa gripe con la que anualmente nos bombardean en los medios de comunicación? La gripe en humanos es una enfermedad infecciosa provocada por ARN virus de la familia de los orthomyxoviridae. Los síntomas son similares a los de un resfriado común acompañados de malestar, dolor de articulaciones, fiebre e incluso casos de vómitos y diarreas en los casos más severos. Al igual que en el resfriado común, en la gran mayoría de los casos,  combatiremos sólo los síntomas como hemos mencionado en el apartado anterior. Eso sí, en algunas ocasiones la gripe va asociada a infecciones bacterianas en las vías respiratorias y sólo en estos casos, si el médico lo considera oportuno, esas infecciones que aparecen de carácter secundario, serán tratadas con antibióticos.

La gripe, normalmente, salvo que vas a estar una semana con malestar y literalmente hecho polvo no tiene mayor trascendencia, pero hay pacientes de riesgo como inmunodeprimidos, pacientes con EPOC o tercera edad o casos que se complican, que si se requiere de hospitalización o tratamientos con retrovirales y antibióticos por complicaciones de la propia gripe e infecciones bacterianas asociadas, pero no es lo habitual.

La medida preventiva más efectiva es la vacunación, que comienza a mediados de otoño y se recomienda a aquellos pacientes que estén más expuestos y de riesgo como: El personal sanitario, embarazadas, aquellos que su edad o estado de salud suponga un riesgo, etc. La vacuna debe renovarse anualmente ya que el virus muta con extrema facilidad.

Para evitar la gripe, la medida preventiva más efectiva es la vacunación, que comienza a mediados de otoño. Clic para tuitear
  • Herpes labial:

Es una infección en la zona bucal causada por el virus del herpes tipo 1. El tratamiento de primera elección es aplicar una crema retroviral (con aciclovir normalmente) unas 4 o 5 veces al día. Lo importante es que la zona afectada esté permanentemente cubierta de crema. En los casos que la piel se abra y haya riesgo más de infección, podemos aplicar algún antiséptico como povidona yodada. Han ampliado el arsenal terapéutico en las farmacias con tratamientos como líquidos o apósitos que aíslan a la zona afectada, calman el dolor e incluso disimulan la lesión, acelerando también la recuperación y permitiendo hacer nuestras tareas en el día a día con más normalidad.

  • Indeterminadas:

Aquí me refiero al famoso diagnóstico de… eso es un virus, aquellos casos en los que sin más  padecemos algún tipo de sintomatología repentina, siendo gastroenteritis con diarreas y vómitos e incluso fiebre los síntomas más habituales y nos diagnostican una infección por virus. Tendremos que tratar los síntomas, que suelen ser como ya he dicho de tipo gastrointestinal y normalmente no estaremos más de 24 o 48 horas en reposo.

. Infecciones más comunes causadas por hongos:

Los casos de micosis más significativos y que más atendemos en las boticas son:

  • Candidiasis genitales:

Se transmiten normalmente con contacto sexual y por situaciones en las que se altera la flora vaginal. La zona de la vagina al ser una cavidad que está constantemente húmeda, es más susceptible a padecer candidiasis, en muchos casos sin contacto sexual previo. Hay ocasiones en las que se hace recurrente, repitiéndose en diferentes periodos de tiempo. Normalmente los síntomas en la mujer, son picor y flujo vaginal denso. Hay que saber diferenciar la candidiasis de las infecciones bacterianas que cursan con escozor, picor e incluso sangrado al orinar en los casos más severos. El tratamiento de primera elección son cremas con acción antifúngica en el hombre, y cremas y óvulos en la mujer. Los episodios más severos o aquellos recurrentes podrán ser tratados con antifúngicos por vía oral a elección del médico.

En el caso de la mujer, muchos casos se dan por deterioro de su propia flora vaginal o bien por el uso de productos agresivos, por bajas defensas o por estar en tratamiento antibióticos. En una farmacia encontrarás probióticos vaginales que ayudan a restablecer esta flora, además de una amplia gama de geles íntimos que se adecúan a todo tipo de piel y situaciones.

  • Candidiasis orofaringea:

Son aquellas que se dan en la cavidad oral. Los casos más comunes son pacientes que usan aerosoles, que son más propensos a padecerlas por el propio deterioro de la mucosa y por bajada de sus defensas naturales. El tratamiento será con antifúngicos por vía oral de acción sistémica o gargarismos con enjuagues con acción antiséptica para combatirlas y prevenirlas.

  • Pié de atleta:

Son infecciones en la zona de los pies, entre los dedos principalmente, aunque también hay casos que se dan en la planta y talón y entre los dedos de la mano. Estas adquieren un color rojizo, con aspecto escamoso y pica mucho y en su mayor parte son provocadas por tiñas con una elevada capacidad infectiva que buscan zonas cálidas y húmedas.

Como medidas preventivas diremos que usar calzado que transpire, secar bien los pies y las manos después de la ducha, además, en los casos que el pie sude mucho por deporte o trabajo usar en el calzado algún polvo o espray fungicida y si usas duchas públicas, no te olvides de las chanclas.

El tratamiento de primera elección es aplicar una crema antifúngica o tratamiento oral en aquellos casos más severos.

  • Micosis en otras áreas del cuerpo:

Son también provocadas en su mayoría por tiñas, muy invasivas que aprovechan cualquier momento de bajada de defensas o de agresión a nuestra barrera cútanea para proliferar. Esta infección por hongos es característica por su forma redondeada, color rojo, aspecto escamoso  y por cierto pica mucho. Tratamiento habitual cremas e incluso administración de antifúngicos por vía oral. Son bastante complicadas de erradicar, por lo que el cumplimiento posológico es vital.

  • Onicomicosis:

Micosis en la zona de las uñas, muy molestas y persistentes. La uña adquiere una tonalidad amarillenta, pincha, molesta y se va volviendo cada vez más oscura, dolorosa y quebradiza. Son complicadas de erradicar, la mejor medida es la preventiva ya que es muy contagiosa. Normalmente aplicaremos tratamientos farmacológicos del tipo barnices o lociones con acción antifúngica. También es importante el limado y raspado para ir eliminando las capas más superficiales de uña dañada.

  • Dermatitis del pañal acompañada de micosis:

La sufren con frecuencia los peques, que si el pañal, que si se orinan, en definitiva, tienen constantemente su culito húmedo y tapado, haciendo esto que sean más susceptibles de padecer dermatitis en la zona del “culete´´. Estas dermatitis, además de picar y molestar, debilitan la piel, aumentando el riesgo de ser infectada por levaduras y otros microorganismos. En algunas ocasiones, pueden complicarse y requerir una crema antibiótica, pero no es lo normal.

. Infeccciones más comunes causadas por bacterias:

Ante la sospecha de infección bacteriana siempre debemos acudir al médico, y digo siempre porque todo antibiótico debe ser prescrito por un médico y no pueden venderse sin receta. Desde el descubrimiento de la penicilina por Alexander Fleming se han salvado millones de vidas al permitir combatir infecciones bacterianas que antaño, no tenían remedio. La palabra antibiótico, viene del griego αντί biotikos y viene a significar algo así como anti o contra la vida y no es más que una sustancia capaz de eliminar, matar a microorganismos sensibles a este, en este caso bacterias.

Las consultas más comunes que encontramos en una farmacia son:

. Infecciones en garganta en forma de placas:

Cursan con inflamación y dolor en la garganta, también fiebre en muchos casos. Se debe de ir al médico que prescribirá el antibiótico adecuado, a parte el paciente podrá combinarlo con algún antiinflamatorio que ayude a combatir la inflamación y el dolor. Si el episodio viene acompañado de fiebre podremos alternar con paracetamol en los casos que no remita. Otra medida de apoyo, son los  gargarismos y bucofaríngeos con actividad antiséptica.

 .Conjuntivitis bacterianas:

Se diferencian de las alérgicas porque normalmente pinchan, además de otros síntomas característicos como son; ojos rojos, molestos, una sensación punzante y todo acompañado de las molestas legañas. El tratamiento de elección en estos casos es el uso de colirios y pomadas oftálmicas con acción antibiótica. En ocasiones se acompaña el tratamiento con corticoides oftálmicos que ayuden a rebajar la sensación de inflamación y picor.

. Infecciones de orina:

Los síntomas son picor, dolor y escozor al orinar, si no se trata correctamente puede dar lugar a sangrados durante la micción. Hay que acudir al médico urgentemente que prescribirá el tratamiento antibiótico adecuado a nuestras necesidades. Podemos utilizar preventivos a base de arándanos donde ya hemos hablado en este blog.

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Autor

Lalo Gastalver

Farmacéutico Comunitario

Lalo Gastalver es Licenciado en Farmacia y Máster en Marketing Farmacéutico. Mi inquietud por el mundo de la Farmacia me viene desde muy pequeño, mi padre Fernando y mi abuelo Jaime dedicaron su vida a esta bella profesión que llevo desarrollando desde el año 2003 en Fuengirola Málaga. Mi madre me dice que no soy farmacéutico, que soy Boticario como lo fue mi padre. Ahora os preguntaréis ¿Qué diferencia hay? Pues muchas, me encanta escuchar a los pacientes, resolver todas sus dudas, charlar con esos abuelos que te buscan más por conversar un rato que por la dispensación en sí, ayudar a dejar de fumar, a adelgazar y a todo lo que mi formación me permita.

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